Se nos jubila… Gracias María Luisa

Lamento decirte, querida compañera, que se te acabaron los días libres…

A partir de ahora, no sueñes con viajar ¡Viaja!

No sueñes con buscar el momento para leer ese libro que siempre ha estado ahí ¡Léelo!

No sueñes con disfrutar de la familia ¡Disfruta!

Pero eso sí, recuerda siempre que aquí, en nuestro instituto, dejas un enorme vacío que nos será muy difícil de llenar.

Nosotros, tus compañeros, porque lo que hemos aprendido trabajando contigo es mucho, pero nada comparado a la inmensa suerte de compartir cada día con una amiga, con un apoyo incondicional, con una persona con una paciencia infinita explicando las dichosas derivaciones…

Los alumnos, porque saben que siempre había alguien, en ese despachito tan tuyo, dispuesta a escucharlos, a empatizar con sus problemas, a buscar una salida a su futuro, a luchar por ellos.

María Luisa, es difícil encontrar las palabras para despedirte. Nos consuela saber que vas a disfrutar de la vida a tope, como lo has hecho en tu trayectoria profesional.

Disfruta, te lo has ganado.